Aprender a comer bien

Aprender a tener una correcta alimentación es importante para lograr un crecimiento y desarrollo adecuado durante la infancia y para mantener el bienestar durante toda su vida.

Lograr una buena alimentación es fácil si seguimos la guía para una sana alimentación que llega de la naturaleza en un tren que clasifica los alimentos de acuerdo a los nutrientes, la importancia y la función que éstos cumplen en el organismo.

El tren de los alimentos tiene siete vagones que van de mayor a menor tamaño, lo cual indica cuáles alimentos debemos consumir en más cantidades y cuáles en menos:

El primero trae cereales, pastas, tubérculos y plátanos.
El segundo trae hortalizas, verduras y leguminosas verdes.
El tercero trae todas las frutas.
En el cuarto encontramos carnes, huevos, leguminosas secas y mezclas de vegetales forticada como la Bienestarina.
El quinto tiene la leche y sus derivados.
El sexto y el séptimo son los más pequeños.
En uno vienen las grasas y en el otro los dulces.


Cereales, raices, tubérculos y plátanos

Están en primer lugar porque constituyen el Alimento base, es decir, el que de manera más abundante se sirve en las comidas. Cereales como el arroz, la avena, el maiz y el trigo; y raíces como la papa, la yuca, el ñame y toda la variedad de plátanos, son la principal fuente de energía.

Como estos alimentos son bajos en hierro, cinc y calcio deben ir siempre acompañados de alimentos de otros grupos: verduras, frutas, lácteos, carnes, huevos o granos secos. De éste grupo de alimentos debemos comer de tres a cinco porciones al día.

Hortalizas y verduras

Son alimentos ricos en minerales. Aquí se encuentran las hortalizas como la zanahoria, el apio, el tomate y la cebolla; las verduras como la espinaca y el repollo; las leguminosas verdes como la arveja y la habichuela.

De éste grupo de alimentos debemos comer de tres a cinco porciones al día.

Frutas

Son alimentos ricos en vitaminas y la principal fuente de fibra de las comidas. Aquí se encuentran las frutas dulces como el mango, la guayaba, la granadilla, la papaya y el zapote entre muchas otras, y las ácidas como la piña, la naranja, la mandarina y el limón. De éste grupo de alimentos, al igual que las verduras, debemos comer de tres a cinco porciones al día.

Carnes, huevos y legumisosas secas

Son alimentos ricos en hierro y aportan gran parte de la proteína necesaria para un desarrollo adecuado de los niños. Aqui se encuentran la carne de cerdo, de res, aves y pescado, los huevos y las leguminosas secas como el fríjol, las lentejas y los garbanzos.

De éste grupo de alimentos que proporciona las proteinas debemos comer de dos a tres porciones al día.

Lácteos

Son alimentos ricos en calcio, el elemento más importante de los huesos, necesario para el crecimiento de los niños. Aqui se encuentran la leche y sus derivados como quesos, yogur y mantequilla.

De estos alimentos debemos comer de dos a tres porciones al día.

Grasas

Aportan grasas y vitaminas. Pueden ser las de origen vegetal, como el aceite de maíz, soya o girasol, el aguacate, el coco y el maní, y las de origen animal como el tocino, la mantequilla, y la crema de leche.

Su consumo, especialmente las de origen animal, debe ser moderado por contener alto grado de colesterol.

Dulces

Son alimentos abundantes en calorías y su principal función es la de aportar energía. Aquí se encuentran la panela, el chocolate, el azúcar, la miel de abeja o de caña, etc.

Su consumo debe ser controlado, especialmente cuando tiene colorantes y sabores artificiales.