Consejos clave para la mujer gestante


Afecto.
Es fundamental que la mujer cuente siempre con el apoyo afectivo de su compañero, de su familia y de los amigos.

Actividades diarias. Si va a permanecer mucho rato parada haciendo algún oficio como lavar, planchar o cocinar, apoye uno de los pies en un banquito para evitar hinchazón. Al agacharse a recoger algo flexione las piernas y mantenga recta la espalda. Evite cargar objetos pesados.

Dormir y descansar. Acuéstese siempre de lado, con las rodillas flexionadas y con un cojín entre ellas para darse mayor comodidad; si desea pararse, siéntese primero y luego apóyese en las rodillas antes de levantarse. Descanse levantando los pies sobre una butaca alta para descongestionar las venas de las piernas.

Ropa. Es conveniente que utilice ropa holgada y zapatos cómodos. No use zapatos de tacón alto.

La salud de la madre es fundamental para el bienestar de ella y de su hijo. Se recomienda que asista desde el primer mes a consulta prenatal, la cual le brindan gratuitamente en todas las instituciones de salud.

Actividad física. Caminar y hacer ejercicio adecuado mantiene el óptimo nivel cardiorespiratorio de la mujer en gestación. Es bueno que realice estas actividades diariamente, ojalá por sitios planos.

Actividad sexual. Las relaciones sexuales íntimas, afectuosas y delicadas se pueden realizar durante toda la gestación.

Vacuna. Se debe aplicar la vacuna contra el tétano (toxoide tetánico difteria del adulto) que previene de esta enfermedad tanto al niño como a la madre.

Medicamentos y adicciones. Tomar alcohol o fumar cigarrillo puede afectar el crecimiento y desarrollo del niño en el vientre materno. Cualquier tipo de medicamento se debe evitar durante la gestación, a menos que sea ordenado por el médico.

Signos de alerta. Fiebre, dolor abdominal, flujo o sangrado vaginal, aumento exagerado o muy poco aumento de peso, no sentir los movimientos del feto, dolor de cabeza severo o hinchazón, entre otros, son signos de alerta que se deben consultar con el médico.

Es necesario realizar el control prenatal desde el inicio de la gestación hasta el final. Éste tiene como propósito identificar riesgos oportunamente.

Se debe definir con anticipación: el sitio de atención del parto, quiénes van a acompañar a la madre, conseguir las cosas para el bebé, y tener listo el transporte.