Fogón de gas  

Fogon de gas
La estufa de gas es económica, cómoda para quien cocina, y bien manejada es segura. El gas es un combustible eficiente que se obtiene fácilmente en casi todo el país, pero vale la pena pensar qué tan práctico es en cada caso el suministro y transporte de pipetas.  

Los tanques o pipetas donde se guarda el gas deben estar fuera de la casa y sobre una superficie nivelada para que no se muevan.  

Es importante usar reguladores para controlar la presión y válvulas para abrir y cerrar el paso del gas.  

Si utiliza gas en la cocina, construya rejillas de ventilación bajas. Para este sistema la ventilación es indispensable ya que en caso de escape, por su peso, el gas baja al piso y el aire sube.  

Si cerca del fogón huele a gas, cierre de inmediato la pipeta, no prenda ningún aparato eléctrico, tampoco fuego, no fume y abra puertas y ventanas.  

Para prevenir escapes, revise regularmente los empates y las conexiones.  

Las fugas se descubren colocando jabón espumoso en las conexiones y válvulas. Prepare espuma con jabón, abra la llave por un momento y aplique la espuma. Si pasados dos o tres minutos no encuentra la fuga cierre y busque más tarde, espere que el lugar esté ventilado. Cuando encuentre el escape repárelo de inmediato.  

Mantenga limpio el quemador de la estufa, quite el hollín con una brocha sin desbaratarlo, pero si necesita sacarlo desconecte primero el paso de gas.  

Si la llama es irregular, más grande en unos lados que en otros, indica que algunos orificios del quemador están obstruidos. Límpielos con un pedazo de alambre, y lávelos con agua caliente