El rincón del mar


Empieza otra temporada de vacaciones y los artesanos de varios municipios del Caribe llegan a Rincón del Mar, un poblado situado en el Golfo de Morrosquillo, donde los turistas van a descansar y a disfrutar del mar y el sol.

Todos los días, los artesanos recorren la playa y forman un pequeño bazar en el que ofrecen trenzas para el pelo, masajes de relajación, bateas de coco, aves de totumo, bandejas de madera, pescados de balso, collares de perlas, móviles de conchas, quesos de capas, cocadas variadas, canastas coloridas y pareos de playa.

Los turistas disfrutan el sabor de los dulces, aprecian con cuidado los objetos hechos a mano y se entretienen oyen- do sus relatos. Ellos se enorgullecen al contar que tallan el totumo como si fuera madera, que ahora trabajan todas las partes del coco para hacer bateas, que hacen bandejas bien diseñadas con las conchas de mar y que aprendieron a usar las bolsas plásticas y los empaques de dulces para hacer nuevos diseños.

Cuando cae la tarde, vuelven de nuevo a Rincón del Mar para descansar y preparar la venta del día siguiente. Y al terminar la temporada, regresan a sus lugares de origen para inventar nuevos productos, siempre a la espera de que la marea de turistas vuelva a llegar.

Dairo Guerra Berrío
Rincón del Mar - Sucre

Vive y trabaja las artesanías en Tolú. Recibió de su suegro, don Pedro González, la mejor herencia: el arte de trabajar el totumo.