Imán de agua


Gotas inseparables

Con este divertido ejercicio entenderás que agua que se une, nadie la separa.

Paso a paso:

1. En la parte de debajo de la lata, haz con el clavo cinco agujeros seguidos, uno cada dos centímetros del otro.

2. Llena la lata con agua de la llave.

3. Ves cinco chorros. De cada agujero sale agua.

4. Pasa la mano y comprueba que los cinco chorros se volvieron uno.

¿Qué hay detrás?

Al pasar la mano, uniste las partículas de agua y éstas, una vez juntas, ya no se separan. Forman un mismo chorro y, en otras circunstancias, una membrana fina sobre la que pueden caminar insectos. ¿Has visto algunos patinando sobre los lagos quietos que parecen pistas de agua? Lo que observamos con estos ejemplos se llama tensión superficial.