Invención de la radio


Guglielmo Marconi
, un ingeniero electrónico italiano, pasaba encerrado días enteros en su casa haciendo experimentos. Tenía una idea metida en la cabeza: transmitir señales a través de ondas hertzianas. En 1896 logró enviar una señal en código Morse a 14 kilómetros de distancia sin ayuda de cables. En 1901 consiguió que la señal cruzara el océano Atlántico.

Como todas las comunicaciones, éstas necesitan de un transmisor, el que envía el mensaje, y un receptor, el que lo recibe. El transmisor, a través de un micrófono, capta las ondas sonoras: voz, música, ruidos, y las trasforma en impulsos eléctricos. Un circuito las trasforma en ondas electromagnéticas que son liberadas a través de una poderosa antena a la atmósfera y al espacio. El receptor, el aparato de radio, dotado con su respectiva antena, recibe las ondas y las convierte en impulsos eléctricos a través de un circuito electrónico. Un parlante las vuelve de nuevo a su estado inicial de ondas sonoras, que pueden ser escuchadas por el oído humano.

A leer y escribir oyendo radio

A partir del año 1920, la radiodifusión se convirtió en el medio de comunicación más popular del mundo. En 1929, el presidente Miguel Abadía Méndez inauguró la Radiodifusora de Colombia. La primera emisora comercial la montó Elías Pellet en Barranquilla. Se llamó La Voz de Barranquilla. Poco tiempo después nació en Bogotá La Voz de la Víctor.

Como los radios eran aparatos voluminosos y costosos, pocas personas se daban el lujo de tenerlos. En Bogotá, en la Plaza de Bolívar, los comerciantes, para atrapar compradores, colocaban los parlantes hacia la calle. Se formaban corrillos de radioescuchas.

Cuando los componentes se achicaron, el radio dejó de ser un armatoste de mesa y se convirtió en un aparato de bolsillo. Los campesinos empezaron a andar con su transistor, su pequeño radio portátil, pegado a la oreja.

De niño, Fulano de Tal conoció unos radios pequeñitos, “los sutatenza”. Los llamaban así porque la emisora Radio Sutatenza se dedicaba a la capacitación campesina. Fue idea del cura Joaquín Salcedo, un párroco de Boyacá, quién creó, en 1948, las Escuelas Radiofónicas.

¡Por primera vez en el mundo se utilizó la radiodifusión con fines educativos! Radio Sutatenza era muy potente. Su señal se oía por todo el país. Las emisoras comunitarias se han convertido hoy en grandes compañeras de los campesinos. En veredas y pueblos, la gente se reúne a planear la programación: música vieja, consejos de salud, etc.