Las aguas servidas

El agua que sale del lavaplatos, de las duchas y de los lavamanos, mezclada con jabones, grasas y sobras, no es conveniente llevarla al pozo séptico, pues daña el proceso biológico que permite obtener un buen abono. Tampoco es conveniente verterla en las quebradas ni dejarla correr por la superficie alrededor de la vivienda pues ensucia la parcela, produce olores y atrae insectos y animales.

Lo más adecuado para el tratamiento de estas aguas es pasarlas por una trampa de grasas o por un pozo de infiltración antes de devolverlas a la tierra, y las del sanitario llevarlas al pozo séptico.

Pozo de infiltración

Pozo de infiltracion

Trampa de grasas
Pozo septico