Las casas de los animales

Todos los seres vivos prosperan cuando encuentran óptimas condiciones para vivir. Las aves construyen nidos y muchos animales cavan madrigueras o buscan cuevas y refugios en donde tener sus crías.

Cuando el hombre primitivo empezó a domesticar especies silvestres, descubrió que debía reproducir los ambientes propios de plantas y animales para obtener mejores productos y mayores beneficios.

En la finca, los establos, marraneras y corrales en general deben dar a los animales la comodidad, higiene y condiciones necesarias para que vivan bien.

Corrales para animales


Para hacer las construcciones en la finca son útiles las siguientes consideraciones: Los materiales deben ser económicos y, en lo posible, tomados de la misma finca: guadua, bambú, cañas.

La ubicación con respecto al Sol debe ser de oriente a occidente en clima cálido para proteger a los animales del calor excesivo, y de norte a sur en tierra fría, para que el Sol caliente las paredes a lo largo del día.

La ventilación debe ser buena, evitando que haya corrientes de aire que causen problemas respiratorios a los animales. En regiones de vientos excesivos, es necesario plantar árboles que actúen como barreras cortavientos.

Las camas y pisos deben ser confortables y permanecer secos.

Hay que limpiar todos los días y recoger los excrementos para convertirlos en abono orgánico y evitar la presencia de moscas transmisoras de enfermedades. Comederos y bebederos deben estar limpios antes de llenarlos. El agua debe ser tan buena como la de consumo humano.

El control de la humedad en los bebederos debe ser permanente, pues los encharcamientos causan la proliferación de parásitos e insectos.

En general debe haber un ambiente de tranquilidad. Los animales bien tratados son más productivos.

Gallinero con pilas de compost

Las gallinas de la finca deben pasar la mitad del tiempo en cautiverio y la otra mitad libres. Es bueno adecuarles un espacio cercado, cubierto de pasto y plantas nativas, y ojalá con algunos árboles de sombrío.

Se recomienda dividir un espacio en cuatro corrales, teniendo en la mitad un pequeño cobertizo donde las aves tendrán su percha para dormir y los nidos para poner los huevos. Las gallinas permanecerán en un corral hasta agotarlo y luego serán pasadas al siguiente. Del lugar que desocupan se aprovecha el abono y luego se deja recuperar.

Como el espacio vital para cada gallina es de un metro cuadrado, puede calcularse la extensión de terreno necesaria para hacer el corral según el número de aves que se quiera tener.

A las gallinas les gusta escarbar. Hay que aprovechar esta costumbre para poner a su alcance una pila de compost enriquecida con lombrices californianas, lo cual mejora su dieta y le da buen sabor a su carne y sus huevos.

Marranera

Para mantener los cerdos en la finca productiva es mejor utilizar un sistema mixto, es decir, en una marranera y en un espacio abierto en donde puedan recibir sol, hacer ejercicio, remover el suelo y alimentarse con raíces, lombrices y forraje verde.

Corral para ovinos y caprinos

Las ovejas de lana de tierra fría, las africanas de tierra caliente y las cabras requieren cercados de 1.50 metros de altura, bien sea hechos con alambre de púas, malla metálica o cercas vivas tupidas con setos o con esterillas de guadua.

Los potreros ideales para estos animales son los que combinan los pastos con árboles forrajeros como las acacias, el totumo, el orejero, el búcaro o cachimbo, el matarratón, el guácimo, el campano o samán y el jobo, entre otros.

Durante parte del día se pueden mantener los animales en los corrales con comederos, bebederos y sombrío para protegerlos del sol excesivo y facilitar la recolección del estiércol para su compostaje.

Establo para las vacas

La vaca lechera es básica en la finca productiva, no solo por la leche, sino por ser una verdadera fábrica de abono orgánico. Es recomendable tener una o dos vacas de razas criollas como la blanco orejinegro, pues son muy resistentes a los parásitos y las enfermedades.

El establo sirve para darles durante el día cuido elaborado a partir de los productos de la finca y para albergar los terneros durante la noche.

Cada vaca necesita 2 metros cuadrados. El techo, a una sola agua, debe estar ubicado a 2.50 metros del piso. El alero, a 2.30 metros, y estar provisto de canales para recoger el agua lluvia. El piso debe ser empedrado o encementado y tener un desnivel que permita recoger fácilmente el estiércol para destinarlo al compostaje.