Las guerras mundiales

En el siglo XX se desbarataron una y otra vez los mapas del mundo. Desaparecieron países, aparecieron otros. 

La Primera Guerra Mundial, entre 1914 y 1918, fue desatada por tensiones comerciales y políticas entre los países europeos. En ella murieron más de 37 millones de militares y 10 millones de civiles.

Veinte años después, estalló un nuevo conflicto: la Segunda Guerra Mundial, entre 1939 y 1945. Y fue más destructiva: se involucraron 61 países, murieron 25 millones de militares y 35 millones de civiles. En las dos se crearon bloques de naciones, alianzas militares, que buscaban mantener el control sobre ciertas regiones y el suministro de materias primas para sus fábricas. 

La Segunda Guerra Mundial fue generada por la locura del dictador alemán Adolfo Hitler, quien creía que la raza alemana debía dominar el mundo. Hitler se alió con el régimen italiano de Mussolini y el imperio japonés. Al otro lado estaban Los Aliados: Inglaterra, Rusia y Estados Unidos, los principales.

Los seis años de guerra finalizaron con las bombas atómicas arrojadas por los norteamericanos sobre las ciudades de Hiroshima y Nagasaki, en Japón. 

Más de 210 mil personas murieron en los días que siguieron a la explosión. Fue el inicio de la llamada era atómica

El mundo quedó dividido en dos superpotencias: Estados Unidos y la Unión Soviética. Se implantaron dos sistemas políticos opuestos: el capitalismo y el comunismo. La oposición entre los dos produjo la Guerra Fría, un pulso por determinar quién dominaba el mundo. La tensión se mantuvo hasta 1991, cuando desapareció la Unión Soviética, la cual se dividió en muchos países. El peligro de una confrontación nuclear se enfrió.