La tienda ambulante


Nicolás García trabajaba como vendedor en el centro de Medellín. Él, que tenía dotes de culebrero y fama de buen andador, le propuso a su señora que en vez de pagar arriendo, servicios y de esperar a que los clientes llegaran, fueran ellos mismos a buscarlos por todas las veredas de los municipios cercanos. Metieron la mercancía en el carro y se echaron a andar.

En 2002, cuando empezaron, tenían pocos artículos para ofrecer, pero hoy venden más de 300, desde los más pequeños hasta los más grandes. Ahora venden de manera directa y por encargo: en La Estrella, Itagüí, Sabaneta, El Retiro, Santa Elena, Girardota, Copacabana y Barbosa, siguiendo las rutas que programan cada mes.

Venden en familia, con su pequeño hijo a bordo. Los grandes y los más chiquitos de lejos reconocen las retahílas y los refranes de Nicolás, que con ese trabajo pudo sacarle partido a sus dotes de culebrero y andador.