Los invertebrados

El mundo está lleno de criaturas pequeñas que carecen de huesos y de columna vertebral. Ellos constituyen la gran mayoría del reino animal, pues de cada cinco animales que hay en el planeta cuatro son invertebrados.

Los invertebrados viven en gran variedad de hábitat terrestres y acuáticos y sus comportamientos son muy diversos y sorprendentes. Ellos son esenciales en la vida del planeta, porque sirven de alimento a otros animales, preparan el suelo para que crezcan las plantas, y muchos de ellos son polinizadores. Los seres humanos han tenido una estrecha relación con los invertebrados a lo largo de toda la historia: los han utilizado como fuente de alimento (miel, mariscos, etc.); para la producción de seda y la obtención de colorantes; como vasijas u ornamentos, y hasta por el placer de oírlos cantar como hacen los criadores de grillos.

Algunos invertebrados tienen el cuerpo blando, como las lombrices de tierra, las sanguijuelas, los gusanos marinos, los caracoles, las babosas, las ostras, los pulpos, los calamares, las almejas y las tenias o solitarias que viven en el intestino de las personas y de algunos animales. Muchos de ellos, como los caracoles, tienen un caparazón duro en el que se refugian para protegerse; hay otros que tienen un esqueleto externo o exoesqueleto, como los cangrejos y las langostas; algunos, como los ciempiés, las arañas, los escorpiones, los camarones y los insectos, entre muchos otros, tienen patas articuladas.

Los escorpiones o alacranes

Son nocturnos, se alimentan principalmente de insectos y arañas. Les inyectan a sus presas veneno por medio de un agijón que tienen al final de su cola articulada. Aunque la picadura de la mayoría de las especies de escorpiones y alacranes es dolorosa, no es fatal para las personas, pero existen especies muy peligrosas, porque su veneno ataca el sistema nervioso.

Las arañas

Se alimentan generalmente de insectos, de pequeños invertebrados y, en raras ocasiones, de pequeños vertebrados. Tienen unos quelíceros o apéndices con los que inyectan veneno a sus presas.

Las arañas tienen en el abdomen unos apéndices que producen seda, y con ella fabrican diferentes tipos de hilos finísimos que les sirven para orientarse, sujetarse en una caída, proteger los huevos y cazar. Se dice que los hilos de seda son más resistentes que el acero. Hay muchas especies de arañas que tejen telarañas, algunas de las cuales son complejas trampas diseñadas para capturar a las presas que, en ocasiones, una vez atrapadas allí, son envueltas con más hilos de seda para evitar que se escapen.

Los crustáceos

Los crustáceos tienen una gran variedad de formas y tamaños, y aunque la mayoría de ellos son pequeños, algunos, como las langostas, pueden alcanzar a medir más de medio metro de longitud. Los cangrejos y los camarones son algunos de los crustáceos más conocidos.

Hay crustáceos terrestres y acuáticos, de agua dulce y agua salada, pero la mayoría son marinos. En tierra encontramos a las cochinillas terrestres, que son de color gris y generalmente se esconden en lugares húmedos, bajo troncos, piedras y materas. Al mismo grupo pertenecen las langostas y los langostinos, muchos otros animales pequeños que viven en la arena de las playas y otros que hacen parte del plancton marino. El plancton está conformado por un grupo de minúsculos seres vivos que flotan en el mar y sirven de alimento a multitud de animales, incluyendo ciertas especies de ballenas. Los crustáceos se reproducen sexualmente y, en la mayoría de ellos, las crías nacen de huevos y reciben el nombre de larvas, que son muy pequeñas y se parecen poco a sus padres. Las crías, para transformarse en adultos, sufren numerosos cambios que reciben el nombre de metamorfosis.

Los crustáceos son muy importantes en las cadenas alimentarias, porque muchos se alimentan de plantas y animales pequeños, otros filtran partículas de comida del agua y los de mayor tamaño, como los cangrejos y langostas, son a menudo omnívoros o carroñeros; algunas especies son parásitas; también son alimento de muchos otros animales.

Los insectos

Los insectos son el grupo de animales más numeroso del mundo, con más de un millón de especies descritas que están distribuidas por todas las regiones del planeta, tanto en la tierra como en el agua. Las hormigas, las abejas, las moscas, las mariposas, los grillos, los cocuyos, las cucarachas y los cucarrones son algunos de los insectos que observamos con mayor frecuencia.

Todos los insectos tienen seis patas, un par de antenas, y el cuerpo está dividido en tres partes: cabeza, tórax y abdomen. En la cabeza están los ojos, las antenas y la boca. Los insectos tienen varios ojos simples y dos ojos compuestos formados por muchos ojos pequeñitos. Las antenas, que tienen formas y tamaños diferentes, les sirven para oler y tocar las cosas que hay a su alrededor. La boca varía de acuerdo con el tipo de alimento que consumen.

Las patas de los insectos salen del tórax y en cada especie tienen una función diferente: las de las cucarachas sirven para correr; las de los grillos, para saltar; las de las mantis religiosas y otros insectos carnívoros, para sujetar fuertemente a sus presas; las de las abejas, para recoger el polen de las flores; las de los patinadores y otros insectos acuáticos son largas y tienen pelos impermeables que les permiten caminar sobre el agua.

La mayoría de los insectos, como las mariposas, las abejas y las libélulas, tienen dos pares de alas que les sirven para volar; otros, como los cucarrones, tienen un par de alas posteriores, muy delgadas y frágiles, que están protegidas por el par de alas anteriores, llamadas élitros, que son duros y gruesos; las moscas tienen un par de alas anteriores y un par de alas atrofiadas o balancines; algunos como las pulgas, los piojos y las tijeretas carecen de alas.

Las mariposas

Las mariposas pertenecen al orden de los Lepidópteros, nombre que significa ‘alas con escamas’. En Colombia se han reportado hasta el momento 3.500 especies de mariposas diurnas, ocupando el primer lugar del mundo. Las mariposas presentan una gran variedad de formas, colores, adaptaciones y hábitats. Cada especie adorna sus alas de colores y dibujos especiales, muchos de ellos de gran belleza, que les permiten reconocerse y aparearse, y algunas los emplean para protegerse de los depredadores.

Las mariposas adultas visitan las flores, en busca del néctar azucarado y del polen. Algunas especies se alimentan de frutas fermentadas y, en ocasiones, de carroña. Es frecuente observar a las mariposas en las orillas de las quebradas o en los caminos por donde circulan mulas y caballos, chupando sales de la arena y del estiércol y orina de los animales. Las orugas generalmente se alimentan de plantas; cada especie de mariposa tienen una planta específica o varias plantas nutricias u hospederas, de las cuales se alimentan sus orugas.

Hay mariposas diurnas y nocturnas y también hay polillas o chapolas. Las polillas o chapolas se diferencian de las mariposas, porque tienen las antenas plumosas; cuando las polillas se posan sobre una superficie permanecen con las alas abiertas, mientras que las mariposas generalmente cierran las alas; las chapolas suelen tener hábitos nocturnos, la mayoría de las mariposas vuelan durante el día.

Las mariposas son excelentes polinizadoras y cumplen en su habitat otras importantes funciones como servir de alimento a aves, arañas, avispas, lagartos, ranas, monos; además, son indicadoras del estado de conservación de los ecosistemas. Muchas especies de mariposas son endémicas, es decir, que sólo existen en un sitio determinado. Están en peligro de extinción por la destrucción de los bosques y rastrojos que albergan las plantas nutricias de sus orugas y por el uso de insecticidas.

Las libélulas

Las libélulas se caracterizan por tener colores brillantes y llamativos, las alas son generalmente transparentes y membranosas, irrigadas con nervaciones vistosas. Las libélulas están divididas en dos grupos: las pequeñas, de cuerpos finos, conocidas con el nombre de ‘helicópteros’, y las grandes, de cuerpos anchos, conocidas con el nombre común de ‘matacaballos’. Aunque las libélulas son insectos terrestres, con frecuencia se las ve volando cerca de quebradas, lagunas y pantanos en busca de alimento y de un lugar propicio para poner los huevos. Las ninfas y en algunos casos, los huevos, viven en el agua, tanto en la vegetación sumergida como dentro del lodo y la hojarasca del fondo. Las libélulas son muy importantes en los ecosistemas donde viven, porque tanto las ninfas como los adultos son depredadores que se alimentan de larvas de zancudos, mosquitos, otros insectos, peces muy pequeños y camarones, entre otros.

Los escarabajos

Los escarabajos conforman el grupo más numeroso de los insectos. A él pertenecen los cucarrones, los gorgojos, los cocuyos, entre otros. Viven en diferentes hábitats, terrestres y acuáticos, de agua dulce y salada. Sus comportamientos y hábitos alimenticios son muy diversos. Las mariquitas, por ejemplo, son depredadoras de plagas y, tanto adultos como larvas, se alimentan de los pulgones de los cítricos y de otras especies y por eso tienen un importante papel en el control biológico. Algunos escarabajos viven bajo la corteza de árboles, otras especies son parásitas y viven en los nidos de abejas, termitas u hormigas y se alimentan de las larvas y de la comida que éstas almacenaron. Muchos otros se alimentan de raíces, madera, hojas, flores y frutos. Los gorgojos se alimentan de granos, otros escarabajos son carroñeros y viven en los restos de animales muertos o en el estiércol.