Preparaciones y aplicaciones

Cada planta necesita una preparación especial para que las propiedades medicinales sean más efectivas. Por ejemplo, el limoncillo, cuyas propiedades aromáticas se encuentran en las hojas, se debe preparar en infusiones para que los aceites esenciales no se evaporen.

En cambio el jengibre, que es un tallo subterráneo, debe prepararse en decocción, máximo por 5 minutos, para que sus compuestos se extraigan y disuelvan.

A continuación, se describen las principales formas de preparación:

INFUSIÓN:

Use hojas y flores, que son las  partes más tiernas de la planta. Ponga agua a calentar en una olla. Cuando hierva, apague la estufa y agregue las partes de la planta que va a usar.

Tape la olla y deje reposar entre 10 y 15 minutos. Cuele y tome caliente o fría, según la necesidad.

DECOCCIÓN:

Use raíces, tallos gruesos y duros, cortezas y semillas que son las partes duras de la planta. Si es necesario utilice la planta entera. Pique la planta, o sus partes, y obtendrá una mayor concentración de los compuestos activos. Ponga las partes de la planta que va a usar a calentar en una olla con agua, y deje hervir durante 5 minutos. Si utiliza partes muy duras, deje hervir hasta 30 minutos, reponiendo el agua evaporada cada vez que sea necesario para que no se seque, pues se pierden los compuestos. Luego cuele y tome caliente o fría, según la necesidad.

JARABE:

Ponga a calentar en una olla 2 tazas de agua con 1 taza de la infusión, decocción o maceración de la planta. Deje hervir durante 5 minutos, apague la estufa y deje reposar durante 10 minutos. Agregue este líquido a 1 taza de miel de abejas o de panela. Cuele y disuelva en agua hasta completar un litro. Tome una taza 3 veces al día.

ACEITE EXTERNO:

Macere la planta y ponga en aceite entre 8 y 20 días.

JUGO:

Utilice frutos frescos. Exprima, licue o macere el fruto, disuelva en agua y tome.

EMPLASTO:

Triture o machaque la planta fresca y aplique directamente sobre la piel afectada. También puede aplicar el emplasto en decocción o infusión. Este procedimiento es útil en casos de contusiones y hematomas, pero no es recomendable para heridas o afecciones abiertas.

CREMA:

Ponga en una olla 2 tazas y media de la  planta  fresca, o media taza de la planta seca, con   1 litro de aceite de almendras, oliva, aguacate,  girasol o ajonjolí.  Deje a fuego lento durante una hora. Es muy importante no dejar hervir el aceite  para que no se  pierdan las  propiedades de la planta. Apague la estufa y deje reposar durante una semana. Luego cuele, agregue media taza de cera de abejas y ponga a calentar al baño María hasta que la cera se disuelva. Filtre en una tela de algodón y guarde en frascos de vidrio  ara que se solidifique. Preparación exclusiva para uso externo.

COMPRESA:

Remoje una tela fina en una decocción o infusión y ponga sobre la zona afectada. Amarre  para que no se enfríe rápidamente.