Tierra limpia

Nuestros abuelos campesinos conocían la tierra y sabían cuidarla para obtener lo mejor de ella. Ellos, con su sabiduría, sembraban una gran variedad de plantas, protegían los suelos con buenas coberturas, entendían la importancia de hacer una buena rotación de cultivos y cuidaban las plantas con abonos orgánicos.

Estas prácticas ancestrales permiten crear huertos-jardines en los que conviven plantas, flores, cercas vivas, árboles, animales 􏰂 abonos que, unidos, conforman una especie de vecindario en donde cada componente cumple una 􏰃funció􏰄n que bene􏰅ficia a los dem􏰁ás.

Un buen ejemplo de ello son los árboles nativos, excelentes vecinos de las huertas, que gracias a sus raíces ponen a disposición de las plantas cercanas los minerales y nutrientes que se encuentran en lo más profundo del suelo.

Todas estas prácticas que se están retomando hoy en día se agrupan aquí en una serie de consejos, y ayudan a conservar la vida y la calidad de los suelos, aprovechan todos los desperdicios biológicos de la casa􏰇 - finca, 􏰆garantizan plantas bien nutridas y limpias que pueden servir como medicina o alimento, y benefician a los ecosistemas y a las plantas en particular.