Todos en la función


En 2006, Olga Lucía Montoya animó a todos los niños y jóvenes de su vereda para que montaran una obra de teatro. Con los años, la costumbre tomó fuerza y todos los diciembres los vecinos esperaban ansiosos una nueva función.

En 2009, el grupo decidió montar Caperucita Roja, pero esa vez todos quisieron innovar poniéndole algunas varia- ciones a la historia original. Así que, en lugar de cazadores, la historia contó con vaqueros; en vez de lobos, en el reparto apareció un zorro, y además de los clásicos personajes, los niños interpretaron a unos pescadores mucho más cercanos para los habitantes de la región.

La presentación tuvo tanto éxito que pronto el grupo fue invitado para presentarse en el teatro de un corregimiento cercano. Y ahí empezó la gran función: durante varios meses, las mujeres hicieron el vestuario y los telones, los hombres recogieron los materiales para el escenario y los niños, bajo la dirección de Olga, ensayaron una y otra vez para aprenderse todo el guión.

Finalmente, se abrió el telón y salieron todos los actores. Hasta los más pequeños tuvieron un papel. El público lo agradeció conmovido y cada uno de los habitantes de la vereda sintió que le correspondía una partecita de la gran lluvia de aplausos que sobre todos cayó.