Los mamíferos, a diferencia de muchos otros grupos de animales, han logrado conquistar una gran cantidad de lugares y modos de vida: selvas tropicales, desiertos y los helados polos; el aire, los océanos y los ríos. Por distintos que parezcan, jirafas y ballenas, elefantes y ratones comparten características comunes. Son animales vertebrados de sangre caliente, pelo que les ayuda a conservar el calor, diferentes tipos de dientes y glándulas mamarias con las que las hembras dan leche a sus crías. Son vivíparos, es decir, dan a luz crías vivas y bastante desarrolladas, a excepción del orden de los monotremas
Además, su sistema nervioso es el más desarrollado del reino animal, con un cerebro relativamente grande y complejo que les permite un comportamiento sofisticado y una gran capacidad de aprendizaje. Generalmente los mamíferos cuentan con cinco sentidos básicos: tacto, vista, oído, olfato y gusto.
Tienen siete vértebras cervicales en la columna, una mandíbula compuesta por un solo hueso y tres huesos en el oído medio (martillo, yunque y estribo), que les ayudan a oír mejor. Poseen diferentes tipos de dientes, que mudan solo una vez en la vida.
En el mundo de los mamíferos existen tres grandes grupos, que se diferencian por sus características únicas y sus modos de reproducción: los placentados, los marsupiales y los monotremas. Cada uno representa una rama distinta en el árbol de la vida de los mamíferos.
Los placentados son el grupo más diverso y abundante de mamíferos, e incluye desde roedores y focas hasta venados, ballenas e incluso nosotros, los humanos. Las crías de los placentados se desarrollan dentro del útero de la madre y están conectadas a una placenta que posibilita el intercambio de nutrientes entre la madre y el feto. Gracias a esto las crías están más desarrolladas al nacer. Estos mamíferos se han adaptado a una amplia gama de estilos de vida: desde el vuelo, en el caso de los murciélagos, hasta el nado, en el caso de los delfines.

En el mundo se han identificado 416 especies de marsupiales, y 41 de ellas se encuentran en Colombia.
Los marsupiales son otro grupo fascinante de mamíferos, que incluye especies como canguros, koalas y zarigüeyas. Lo que distingue a los marsupiales es su forma única de reproducción y cuidado de las crías, que nacen en un estado extremadamente inmaduro y pequeño. Después del nacimiento, las crías deben arrastrarse hasta el marsupio de la madre, una especie de bolsa de piel que tiene ella en el abdomen y donde aquellas maman leche de un pezón hasta que están lo suficientemente desarrolladas para salir al mundo exterior. Si bien se cree que todos los marsupiales tienen marsupio, la verdad es que muchas especies carecen de esta bolsa y las crías permanecen pegadas al pezón de la madre sin la protección del marsupio. Casi todos los marsupiales se encuentran en Australia, pero las zarigüeyas aparecen en gran parte de América.


Los monotremas son un grupo muy especial y raro de mamíferos, que incluye solo a unas pocas especies, como el ornitorrinco y el equidna. Son los únicos mamíferos que ponen huevos en lugar de dar a luz crías vivas. Las madres monotremas alimentan a sus crías con leche, pero no tienen pezones, así que la leche la secretan a través de glándulas mamarias en la piel, de donde lamen las crías. No hay monotremas en Colombia.
Para poder digerir los alimentos, la gran mayoría de los mamíferos necesita dientes. Estos han sido clave en su proceso de evolución, adaptación y expansión, ya que les han permitido comer una gran variedad de alimentos. Casi todos los mamíferos tienen diferentes tipos de dientes: incisivos, caninos, premolares y molares.
Los dientes incisivos, al ser planos y anchos, facilitan la labor de cortar o arrancar trozos de alimento; los caninos son conos puntiagudos que permiten sujetar el alimento, son los que utiliza un murciélago para llevar una fruta en la boca o un jaguar para sujetar a un chigüiro para comérselo; los premolares y molares, por lo general anchos y planos, les sirven para masticar y macerar el alimento. Macerar es clave, ya que facilita el proceso de digestión y, por consiguiente, la obtención del mayor provecho energético de la comida en corto tiempo.
Dentro de los mamíferos hay algunos casos particulares, como el del oso hormiguero, que no tiene dientes, mientras el perezoso tiene todos los dientes iguales, es decir, no se diferencian en distintos tipos, como en la gran mayoría de los mamíferos.

Dentadura de los herbívoros
Los herbívoros tienen dentaduras adaptadas para su dieta vegetal. Sus incisivos son anchos y planos, perfectos para cortar hojas, tallos y raíces. Los molares y premolares son amplios y planos, ideales para moler y triturar las fibras vegetales. Los venados, por ejemplo, tienen incisivos afilados en la parte inferior y un paladar duro en la parte superior para arrancar y cortar vegetación. Entre los mamíferos herbívoros encontramos a los roedores, como los conejos, que tienen dientes incisivos grandes que crecen continuamente, perfectos para roer y desgarrar plantas. También están los grandes herbívoros, como el tapir o danta de páramo, que utilizan su hocico largo y móvil para recolectar hojas y brotes. En Colombia podemos ver venados, que pastan en las sabanas y bosques, y pecaríes, que buscan raíces y tubérculos bajo tierra. Los manatíes y los perezosos, que se alimentan principalmente de algas y hojas, son otros ejemplos destacados de este gremio.
Dentadura de los carnívoros
Los mamíferos carnívoros tienen una dentadura especialmente diseñada para comer carne. Sus incisivos son afilados y cortantes. Los caninos (colmillos) son enormes, ligeramente curvos y puntiagudos, ideales para sujetar a las presas o matarlas. Los premolares y molares son angostos, puntiagudos y afilados para desgarrar la carne y limpiar huesos de una forma muy eficiente. Felinos como los gatos, pumas y jaguares son los que mejor exhiben estas características dentales, pero en este grupo también están los cánidos, como perros, zorros y lobos.
En Colombia tenemos el privilegio de contar con pumas y jaguares, grandes exponentes de esta particular dentadura.
Dentadura de los omnívoros
Los omnívoros son animales con una dieta variada que incluye tanto plantas como animales. Han desarrollado adaptaciones en su dentadura para aprovechar una amplia gama de alimentos. Tienen dientes incisivos afilados para cortar plantas y carne, y premolares y molares con superficies redondeadas para macerar al máximo cualquier tipo de alimento, incluyendo los vegetales.
Ejemplos de omnívoros en Colombia son los zorrillos, los mapaches, los osos de anteojos y los monos capuchinos, que consumen una dieta variada que incluye frutas, insectos y pequeños animales.
Las manos y pies de los mamíferos ofrecen valiosa información sobre su modo de vida y comportamiento según el territorio y las condiciones en que viven. Estas varían dependiendo de la forma en que los mamíferos distribuyen su peso corporal al caminar.
Los plantígrados, como los humanos, mapaches y osos, caminan apoyando toda la planta del pie en el suelo, lo que les proporciona estabilidad, pero reduce su velocidad.
Los digitígrados, como felinos y cánidos, caminan apoyados sobre sus dedos y la parte anterior del pie.
Los ungulados caminan sobre las uñas o pezuñas. Estos se dividen en dos grupos principales: los que tienen pezuñas hendidas, como los venados y las vacas, que tienen dos dedos funcionales, y los que tienen dedos impares, como el tapir y el caballo, que se apoyan principalmente en el dedo medio de sus extremidades.

El cerebro emocionalEl corazón palpitante de los mamíferos late al ritmo de sus emociones. Estos seres maravillosos, no solo sienten, sino que expresan lo que sienten con una intensidad que resuena en los paisajes que habitan. Desde el abrazo protector de una madre jaguar con sus cachorros en la profundidad de la selva hasta el mono tití que se inquieta por la pérdida de uno de los suyos, el mundo de los mamíferos está tejido de emociones profundas.
El cerebro emocional, esa red delicada de conexiones en el sistema límbico, enciende la chispa del amor, del miedo, de la alegría y de la tristeza. Es el faro que guía a un oso de anteojos mientras cuida con esmero a sus crías, o a los manatíes que se mueven en las aguas tranquilas del Caribe en una danza de afecto y juego. La ternura en su mundo es una estrategia para sobrevivir y es un lenguaje universal que fortalece los lazos invisibles entre los seres.
Cada emoción es un lazo, un hilo que conecta, que teje comunidades, fortalece manadas y asegura la transmisión de aprendizajes y conductas de una generación a otra. Es gracias a estas emociones que los mamíferos de nuestras tierras sobreviven, florecen y comparten un entendimiento profundo del mundo que habitan, un entendimiento que trasciende lo visible y toca lo esencial: la vida en sí misma, en su estado más puro y vibrante. Aunque la expresión de emociones y el surgimiento de relaciones estrechas entre individuos también se puede observar en otros grupos como las aves, es en los mamíferos donde adquieren mayor relevancia.
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