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La manualidades en el desarrollo de los niños

La manualidades en el desarrollo de los niños

Cuando somos niños necesitamos aprender a manejar nuestros cuerpos. En el reino animal, muchos animales nacen casi listos para ejecutar las acciones más importantes. Nosotros, los humanos, nos tomamos mucho más tiempo. Nuestros cuerpos crecen y maduran hasta que tenemos entre 18 y 21 años, y durante todo este lapso desarrollamos nuestra coordinación, equilibrio, fuerza, resistencia y elasticidad. Nuestras manos reciben un entrenamiento especialmente minucioso. Al principio debemos aprender a controlar nuestra fuerza para no lastimar a alguien cuando le tomamos el pelo; luego aprendemos a utilizarlas para pelar un banano o una mandarina y para tirar una piedra en una dirección determinada; más adelante aprendemos a tomar un lápiz y realizar con él una serie de formas cuyas sutiles diferencias se traducirán en los sonidos del lenguaje, es decir, aprendemos a escribir, y nuestra letra evolucionará a medida que crezcamos y vayamos pasando los años escolares. También nos volvemos capaces de usar un cuchillo para pelar un mango y de enhebrar una aguja.

 

El desarrollo del control de nuestras manos es indispensable para desempeñarnos en la vida, y por esto es conveniente que desde muy pequeños tengamos una relación estrecha con el trabajo manual, que aprendamos haciendo. Y no solo porque nos ayuda a mejorar la precisión en los movimientos, sino porque el perfeccionamiento de la motricidad fina está íntimamente ligado con el desarrollo de nuestro cerebro. Haciendo manualidades fortalecemos habilidades más allá de los objetos que elaboramos: desarrollamos el pensamiento espacial y numérico y aprendemos sobre medidas y pesos, clasificaciones, series y patrones; diferenciamos texturas, resistencias, conocemos y practicamos el uso y funcionamiento de muchas herramientas e implementos como agujas, cuchillos, tijeras, pegantes, lápices, marcadores, entre muchos otros; conocemos el valor, propiedades y posibilidades de trabajar con distintos materiales como telas, hilos, papeles, cartones, maderas, metales, vidrios, etc.; experimentamos con las combinaciones de colores y con las diferentes técnicas que se pueden utilizar al trabajar con determinados materiales; y, sobre todo, desarrollamos nuestra creatividad, exploramos las posibilidades de los recursos disponibles a nuestro alrededor y mejoramos nuestras capacidades de concentración, atención y memoria, además de que cultivamos la paciencia.

Realizar manualidades desde edades tempranas será beneficioso para niños y jóvenes por todas estas razones. Sea que las elaboren en la escuela, sea que las elaboren en la casa, las manualidades pueden ser un punto clave en el desarrollo de ellos y una excelente manera de prepararlos para la vida. Así que ¡manos a la obra!

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