Muchas fibras vegetales han sido utilizadas desde la Antigüedad para crear objetos muy diversos. Por ejemplo, podemos aprovechar las fibras de la iraca (Carludovica palmata), una planta bastante común en nuestro territorio que gusta de la sombra y los ambientes boscosos. De ella podemos utilizar tanto las fibras de los tallos como los cogollos y hacer artesanías como canastos, muñecas y esteras. Con iraca se fabrican también sombreros, billeteras, aretes, entre otros objetos. Es una fibra hermosa, duradera y fácil de trabajar.

