>

>

>

Carpintería: recomendaciones sobre las herramientas

Carpintería: recomendaciones sobre las herramientas

Taladro

El taladro es una herramienta que usa la electricidad para perforar las maderas. También existen taladros manuales que no requieren electricidad, llamados berbiquí. Según las perforaciones que necesites hacer en una pieza, puedes usar brocas de diferentes tamaños, pues el ancho de la broca determina el ancho del agujero. Las medidas de estas brocas se expresan en pulgadas (″) y hay brocas para diferentes usos (metales, muros, madera). En este libro utilizamos brocas sencillas y brocas de espada, adecuadas para la madera. Además, el taladro sirve para atornillar y desatornillar por medio del uso de una punta de destornillador, en este caso de estrella. Esta técnica ahorra tiempo en la construcción y ensamblaje de objetos y le da fortaleza a la juntura de dos piezas por medio de un tornillo.

 

 

Tipos de broca:

A. Brocas de espada

B. Brocas comunes

C. Punta de destornillador

 

 

 

 

 

 

Tornillos

Los tornillos de ensamble vienen numerados según su espesor. Recomendamos los número 8 o número 10, que son más gruesos y resistentes. Sin embargo, para trabajos más pequeños y que requieren menos fuerza, podemos utilizar tornillos más delgados. En este libro usamos tornillos de ensamble de diferentes medidas pero, si no dispones de ellos, puedes usar clavos. El tornillo da más firmeza y junta las piezas con mayor presión que el clavo.

 

 

 

 

 

 

 

 

Uso correcto de los tornillos de ensamble

Para unir dos piezas con un tornillo de ensamble y que queden apretadas entre sí, conviene perforar la primera de ellas (donde va a quedar la cabeza del tornillo) con una broca del ancho del cuerpo del tornillo. Luego atornilla. Si atornillas sin hacer el hueco, el tornillo une ambas piezas, pero no ejerce suficiente presión. Por eso, cada vez que en este libro vayamos a utilizar un tornillo para unir dos piezas, primero realizamos esta perforación en la primera de ellas.

Cada vez que vayamos a usar un tornillo debemos tener en cuenta el grosor de ambas piezas: suficientemente largo para unirlas, pero que no traspase la segunda.

 

Acabados

A la madera podemos darle múltiples acabados para resaltar su belleza o según los propósitos de los objetos que elaboremos con ella. En este libro, que es un abrebocas para aprender algunas nociones y despertar la curiosidad por un oficio antiquísimo y hermoso como la carpintería, solo mencionaremos algunos trucos útiles para finalizar las piezas:

 

Lija

La lija sirve para quitar las impurezas que pueda tener una pieza de madera, eliminar las astillas, redondear o matar bordes y ángulos y suavizar las superficies. Hay muchos tipos de lija y en la parte de atrás se identifican con un número. Entre mayor sea el número que tenga, más delicada será la acción de la lija. Por ejemplo, una lija 80 es bastante potente y realiza una abrasión fuerte. Este tipo de lija es ideal para matar ángulos y quitar astillas. Una lija 220 es de abrasión leve, ideal para pulir y darle suavidad a la superficie de los objetos.

Para hacer más eficiente una lija usamos un listón que sirva para asentarla mejor en la superficie y para facilitar el movimiento y la presión que ejercemos.

 

Protectores de madera

La madera, al ser materia orgánica, se deteriora y descompone. Es vulnerable a la humedad y al agua, al sol, a hongos y a diferentes tipos de insectos. Por esto conviene que protejamos las piezas de madera. Para los objetos que elaboramos en este libro utilizamos el aceite de linaza, que podemos mezclar, para mejorar su adherencia, con un poco de cera de abejas (al baño María). Lo recomendamos para objetos que van a tener uso continuo y contacto frecuente con alimentos. Otros aceites vegetales sirven para el mismo propósito. Para objetos que van a estar en exteriores y que no van a tener contacto con alimentos o ropa, podemos usar aceite quemado de moto o carro, pero con precaución.

 

Avellanado

Cuando usamos tornillos para la elaboración de objetos que van a tener contacto frecuente con el cuerpo o cuyas superficies necesitan ser lisas o no tener resaltos, recomendamos hacer avellanados. Estos se realizan con una broca del tamaño de la cabeza del tornillo. Acciona el taladro levemente, de forma que alcance a hacer una perforación superficial. Esta permitirá que la cabeza del tornillo penetre en la madera y no haga resaltos que puedan incomodar o crear desniveles.

 

 

 

Es importante que solo perfores algunos milímetros para que la resistencia de la madera y la fuerza que hace el tornillo no se vean perjudicadas. Puedes poner una cinta en la broca que sirva de tope o marca.

 

 

 

 

Chaflán

Las patas de los muebles como mesas, bancas o sillas pueden desastillarse cuando son arrastradas de un lugar a otro. Para evitar esto les hacemos un chaflán, que consiste en matar las esquinas con una lija fuerte o con un formón, de manera que quede el ángulo casi en diagonal para que así no se desastille fácilmente.

Contenidos relacionados:

Compartir