Fundación Secretos para contar | El suelo

 El suelo

Una de las materias primas más importantes para la agricultura es el suelo. El suelo está constituido por diferentes capas de material mineral y vegetal. Si observamos un barranco o abrimos un hueco, vamos a poder identificarlas.

 

La capa superior es la más importante para los cultivos y ha de tener proporciones adecuadas de las 3 M (pág. 56); esto significa que debe existir equilibrio entre la Materia orgánica, los Minerales, los Microorganismos, el aire y el agua. Nosotros y los animales dependemos de las plantas, y estas a su vez dependen de los minerales del suelo para su crecimiento, pero gran parte de estos minerales se encuentran en forma de piedras, y como las plantas solo pueden tomar los minerales en forma líquida, dependen de los microorganismos que disuelven los minerales sólidos de las piedras y los hacen disponibles para las plantas. Estas, por su parte, les entregan energía a los microorganismos en forma de azúcares y almidones. Así, la Naturaleza nos enseña que la vida es una red de colaboraciones que nos permite vivir en comunidad.

 

Una forma de reconocer la presencia de microorganismos es cuando, por ejemplo, levantamos hojarasca del suelo del bosque y vemos que bajo las hojas húmedas hay unas pequeñas redes blancas o amarillas. Esta hojarasca o materia orgánica sirve de casa y alimento a los microorganismos para que puedan vivir y enriquecer el suelo en el que vamos a cultivar nuestros alimentos y los de nuestros animales.

 

Suelo 1

 

Si tenemos un suelo con muchos minerales pero poca materia orgánica, los microorganismos no podrán vivir ni transformar los minerales para alimentar a las plantas. Si, al contrario, tenemos un suelo con mucha materia orgánica y microorganismos, pero sin minerales, los microorganismos no tendrán ingredientes para transformar y no podrán poner a disposición el alimento que las plantas necesitan.

 

Tenemos que aprender a mantener el suelo balanceado, a alimentarlo bien y a cuidarlo debidamente para que los efectos del agua, del viento y del sol no lo erosionen. Así tendremos un tesoro que nos llenará de riqueza en forma de alimentos abundantes en vitaminas, minerales y microorganismos que nos brindarán salud y bienestar.

 

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