Los animales que se conocen como invertebrados no tienen columna vertebral ni cráneo, y son muy diversos en sus formas, sistemas nerviosos y órganos. Casi todos nacen de un huevo, comienzan sus vidas como larvas y alcanzan la edad adulta a través de un proceso de cambio. Cerca del 95 % de los animales que hoy habitan en la Tierra son invertebrados.
Los animales sin vértebras son: esponjas (poríferos); medusas, corales y anémonas (cnidarios); gusanos planos (platelmintos); gusanos redondos (nemátodos); pulpos, calamares, babosas y caracoles (moluscos); lombrices y sanguijuelas (anélidos), erizos y estrellas de mar (equinodermos); cangrejos, langostas, camarones, arañas, escorpiones, ácaros, garrapatas, ciempiés, milpies, colémbolos e insectos (artrópodos).
Las esponjas o poríferos son el grupo más antiguo de animales que aún viven en nuestro planeta. Hay unas 9700 especies de esponjas conocidas, casi todas marinas y unas pocas de agua dulce. Son animales aparentemente inmóviles, y por muchísimo tiempo se pensó que eran plantas. Hoy sabemos que se pueden desplazar muy lentamente y que sus larvas nadan hasta encontrar un lugar donde asentarse. Las esponjas tienen un esqueleto interno hecho de cristales minerales y están llenas de poros y canales por donde hacen circular agua, de la que extraen nutrientes.
Este grupo cuenta con unas 12 500 especies, la mayoría marinas. Con el surgimiento de los cnidarios aparece algo maravilloso: los órganos sensoriales se unen en la parte delantera del cuerpo, y un sistema nervioso conformado por células sencillas les permiten desplazarse por el agua y detectar la luz con un pequeño ojo primitivo. En este grupo están las medusas, los corales y las anémonas, que tienen cuerpos blandos y células irritantes y urticantes que utilizan para capturar a sus presas.
Los gusanos planos o platelmintos son un grupo muy diverso, con cerca de 30 000 especies. Tienen un sistema nervioso sencillo que recorre todo su cuerpo. Muchos son hermafroditas (tienen órganos sexuales masculinos y femeninos) y, por si fuera poco, se pueden reproducir asexualmente (de un segmento de su cuerpo surge un nuevo gusano plano). Algunos de ellos viven sobre o dentro de otros organismos, como la tenia o solitaria, un parásito que vive dentro de diferentes animales, incluidos los seres humanos.
Recientemente se descubrió una especie en Colombia: Temnocephala ivandarioi, que vive en cangrejos de río.

Los nemátodos son pequeños gusanos redondos, con una estructura muy simple, capaces de vivir en casi cualquier ambiente. Existen alrededor de 25 000 especies diferentes, y pueden encontrarse millones de ellos en un solo metro cuadrado de tierra. Muchos nemátodos son parásitos, y ponen cientos de miles de huevos al día. Un ejemplo común de nemátodo es el gusano intestinal (Ascaris lumbricoides), que puede infectar a los humanos y otros animales.
Con unas 84 600 especies conocidas, forman uno de los grupos de invertebrados más comunes. Los moluscos tienen un cuerpo blando y una cabeza con ojos y tentáculos o brazos sensoriales, y algunos liberan carbonato de calcio para construir sus conchas.
Los moluscos se dividen en:
Pulpos y calamares
Estos animales reciben el nombre de cefalópodos, que significa “pies en la cabeza”, y el grupo lo conforman más de 800 especies, todas marinas. Los cefalópodos tienen un sofisticado sistema nervioso, son ágiles y muy inteligentes. Pueden cambiar de color según su estado de ánimo o para camuflarse en su entorno. Se clasifican según el número de tentáculos o brazos con ventosas que poseen: los calamares tienen diez, ocho para nadar y dos para sujetar a sus presas, mientras que los pulpos tienen ocho.
Caracoles y babosas
Su nombre, gasterópodos, quiere decir: “con el pie en el estómago”, ya que se arrastran sobre su vientre. Es el grupo más numeroso de los moluscos, con unas 75 000 especies descritas, aunque se estima que puede haber otras 75 000 sin descubrir. La mayoría son marinos, aunque también los hay terrestres y de agua dulce. Este grupo incluye a babosas y caracoles. Por lo general tienen una cabeza con tentáculos sensoriales. Muchos caracoles tienen una concha espiralada en la que se pueden refugiar, mientras que las babosas la perdieron en la evolución.
Con unas 20 200 especies conocidas, los anélidos son un grupo de gusanos con el cuerpo dividido en segmentos en forma de anillos; incluyen a las lombrices de tierra y las sanguijuelas. En nuestros ecosistemas terrestres, las lombrices contribuyen a airear el suelo e incluso a mantenerlo unido, evitando la erosión.
Este es el único grupo de animales sin vértebras que vive exclusivamente en los mares y océanos. Se han identificado alrededor de 7000 especies. Su nombre, que significa “piel espinosa”, se refiere a sus cuerpos cubiertos de espinas o placas que les sirven como protección contra los depredadores. Su cuerpo está formado por cinco o más extremidades y un esqueleto de calcio bajo la piel. Los principales representantes de los equinodermos son las estrellas y erizos de mar.
Los artrópodos, cuyo nombre significa “patas articuladas”, tienen una cubierta externa y dura llamada exoesqueleto. Estas características les han permitido habitar prácticamente todos los lugares del planeta. Este es el grupo más grande de animales, con 1,3 millones de especies. Los artrópodos tienen un sistema nervioso muy especial distribuido a lo largo del cuerpo, y órganos sensoriales muy sofisticados. Algunos tienen ojos compuestos de otros más pequeños llamados omatidios y cada uno de ellos ve una parte pequeña del mundo, que el cerebro junta para crear una imagen completa.
Los principales grupos de artrópodos son:
Cangrejos, langostas y camarones
Estos animales pertenecen al grupo de los crustáceos. La mayoría son acuáticos, pero algunos, como las cochinillas, son terrestres. Son los únicos artrópodos con dos pares de antenas y cinco pares de patas. Algunos grupos modificaron un par de patas y las convirtieron en pinzas para alimentarse o defenderse.
Arañas, escorpiones, ácaros y garrapatas
Los representantes de este grupo, conocidos como arácnidos, tienen cuatro pares de patas y algunas especies tienen un par de pinzas que usan para conseguir alimento. Los arácnidos no tienen antenas, alas ni mandíbulas. Algunos son grandes cazadores y han desarrollado estrategias con venenos, mordiscos y telarañas para inmovilizar y capturar a sus presas. Algunas especies de garrapatas y ácaros se alimentan de la sangre de animales, mientras que otros de la savia de las plantas.
Ciempiés y milpiés
Al grupo de los miriápodos pertenecen los ciempiés y milpiés, los cuales en general tienen el cuerpo dividido en cabeza y tronco. Muchos se alimentan de material en descomposición, aunque algunos, como las escolopendras, tienen colmillos y glándulas de veneno, que las convierten en depredadores muy eficientes.
Insectos y colémbolos
Dentro de este grupo (los hexápodos) están los insectos, el grupo de mayor diversidad de especies dentro de los artrópodos, con más de un millón de especies descritas hasta la fecha y los colémbolos, animales diminutos que viven en el suelo. Se diferencian de los insectos, entre otras características, porque no tienen alas. Son el grupo más numeroso de animales y uno de los más antiguos.
