En ocasiones tenemos maderas viejas que quedaron de demoliciones, o puertas, ventanas y muebles en desuso. Estas maderas pueden servirnos para hacer objetos útiles, e incluso pueden esconder auténticos tesoros de maderas nobles y finísimas. Así que, cuando tengamos maderas que podamos recuperar, no dudemos en hacerlo.
· Lo primero es almacenarlas bien. Cúbrelas para protegerlas del sol, el agua y el viento.
· Retira objetos como clavos o tornillos con ayuda de un martillo, alicate o destornillador.
· Puedes limpiarlas de pinturas e impurezas con la ayuda de un cepillo de alambre raspando con fuerza.
· Por último, usa una lija para descubrir su textura original, su color, sus vetas. En caso de que tengan partes realmente deterioradas o podridas, córtalas.
Almacenaje y secado de maderaCuando almacenamos maderas es importante que no las pongamos directamente unas sobre otras, sino que creemos pequeños canales a través de los cuales pueda circular el aire y así evitar la acumulación de humedad. También, que los trozos descansen preferiblemente en posición horizontal, sobre todo cuando es madera recién cosechada o verde. Secarla bien antes de cortarla en tablas, maderos y listones disminuye las posibilidades de que se tuerzan o se rajen las piezas.
1. Corte de tronco. Pieza cortada del tronco con un corte transversal. Se ven los anillos y conserva la corteza y la forma del árbol.
2. Palo crudo. Pieza cortada directamente de un árbol o rama, que conserva la forma que tenía en la Naturaleza. No es aserrado y puede tener restos de corteza.
3. Tablón. Tabla gruesa.
4. Madero. Trozo de madera ancho y grueso.
5. Tabla. Pieza de madera plana de poco espesor.
6. Listón. Trozo de madera alargado, de poco ancho y espesor.
7. Bolillo. Pieza de madera delgada y redondeada (al estilo del palo de escoba).

Partes de una piezaUna pieza está compuesta por seis lados:
A. Dos caras (las partes con la superficie más grande)
B. Dos cantos (los lados)
C. Dos testas (las puntas)