Los anfibios surgieron hace 370 millones de años y fueron los primeros vertebrados en pasar del agua a vivir en tierra firme. Tienen una fascinante doble vida, ya que en su fase larval viven en el agua y respiran por branquias, y en la adulta, cuando migran a la tierra, respiran a través de los pulmones y la piel. Esta doble condición de acuáticos y terrestres hace que siempre habiten en entornos estrechamente relacionados con el agua.
Su piel es desnuda, sin escamas, plumas o pelos, es permeable y puede liberar sustancias tóxicas. No pueden regular su temperatura corporal por sí mismos, sino que dependen del ambiente, por esta razón se les ha conocido como animales de sangre fría. Los anfibios poseen sentidos agudos: olfato para buscar alimento, oído con tímpano, ojos con párpados y células del tacto en la piel.
