1. Acuesta la lata de gaseosa (vacía) sobre el piso o la mesa.
2. Infla bien el globo o bomba de cumpleaños y ciérralo.
3. Frota repetidamente con un paño la bomba o globo.
4. Acerca el globo a la lata vacía y observa cómo la lata se mueve.
1. Haz un agujerito en la botella plástica con un clavo caliente.
2. Llena la botella con agua poniendo el dedo en el agujero para evitar que se salga el líquido.
3. Frota el globo con un paño.
4. Quita el dedo del agujero y deja salir el agua.
Acerca el globo. Verás que el agua se desvía. Puedes hacerlo también con una peinilla.
Aunque no podemos ver las cargas eléctricas, sí podemos ver sus manifestaciones: luz, movimiento, entre otras. Cuando se frota el globo con el paño, ponemos en movimiento electrones (partículas responsables de las cargas). El globo o bombita funciona como un imán que desvía el agua.