Materiales y herramientas· Pinturas de diferentes colores
· Pinceles de varios tipos y tamaños
· Papel grueso
· Un plato o superficie lisa para mezclar pinturas
· Esponja
· Recipiente con agua
· Trapo para limpiar y secar
· Punzón
· Bisturí
· Tijeras
Recomendaciones generalesLa pintura decorativa es ideal para embellecer objetos del hogar o elaborar adornos. Con algunos trazos sencillos puedes darles formas a hojas o flores y realizar composiciones combinándolas. En este capítulo te mostramos cómo puedes hacer algunas flores y hojas y te recomendamos practicar mucho sobre papel hasta sentir que las dominas para que, cuando tengas un objeto que quieras intervenir, puedas decorarlo bellamente. La pintura decorativa tiene numerosas técnicas con las que puedes plasmar incontables motivos y formas. Aquí pretendemos hacer un acercamiento que te entusiasme a pintar para crear muchas más cosas.
En cuanto a las pinturas, utilizaremos vinilos, que son económicos y fáciles de conseguir. Es importante tapar siempre las pinturas una vez saques la cantidad que vas a usar. Esto, para evitar que tu pintura se seque y te dure lo más posible.
Cualquiera que sea la pintura que vayas a utilizar, dale un buen uso. Por ejemplo, es conveniente que cuando vayas a pintar utilices un plato u otra superficie lisa donde poner pequeñas cantidades de los colores para que puedas mezclarlas con otros y generar nuevos tonos. Esto evitará que tus pinturas se contaminen con otros colores por usar un pincel o herramienta sucia.
Los pinceles también tienen sus cuidados. Lo primero es que, una vez usados, los laves muy bien. Los restos de pintura se endurecen sobre las cerdas (o pelos) del pincel, las deterioran y son muy difíciles de limpiar una vez secas. Así que a lavar los pinceles siempre.
Cuando vayas a empezar a pintar, humedece un poco el pincel para que, una vez untado de pintura, ruede más fácilmente sobre la superficie. Pero ten cuidado, porque el exceso de agua puede quitarle cobertura a la pintura. Así que mójalo en agua, sécalo en un trapo, y luego úntalo de pintura.
Hay diferentes formas de pinceles según las funciones que cumplen. En este libro utilizaremos principalmente pinceles planos (ideales para cubrir superficies de color) y pinceles redondos, casi siempre delineadores (perfectos para trazar líneas precisas y dibujar detalles).
Cuando pintes, mantén un recipiente con agua limpia para humedecer los pinceles, para borrar algún trazo que haya quedado un poco imperfecto y para remojar y lavar los pinceles cuando necesites cambiar de color. También conviene que mantengas un trapito para quitar excesos de pintura con delicadeza y secar y limpiar los pinceles.
En un plato u otra superficie en la que depositas pequeñas cantidades de colores puedes hacer mezclas. Cuando combines cualquier color con un poco de blanco, el color se aclara. Cuando lo hagas con un poco de negro, se oscurece, pero ten mucho cuidado y usa muy poco porque el negro es muy dominante. También puedes hacer otras mezclas.
Incluso, en ocasiones, puedes realizar pinceladas con dos colores al tiempo que no se han integrado totalmente. En uno de los lados del pincel pones, por ejemplo, verde, y en el otro rojo. Así el trazo será verde y rojo al tiempo, en una sola pincelada.
A continuación verás cómo mezclar los colores básicos para obtener otros:
