>

>

>

Tipos de rocas y cómo reconocerlas

Tipos de rocas y cómo reconocerlas

Rocas ígneas o volcánicas

Las rocas ígneas son el resultado del enfriamiento del magma de los volcanes. Si el magma se enfría a gran profundidad, lo hará lentamente, y, si se enfría cerca de la superficie, lo hará rápidamente. Las rocas ígneas intrusivas, como el granito, son aquellas que se forman bajo tierra, y las rocas ígneas extrusivas, como el basalto, son las que se forman sobre la superficie.

 

Rocas sedimentarias

Debido al viento, al agua y a cambios de temperatura, algunas rocas ígneas extrusivas se rompen en pedazos de diferentes tamaños que caen cuesta abajo hasta encontrar un lugar estable donde sedimentarse o depositarse. Allí se compactan y consolidan, dando origen a un nuevo tipo de rocas llamadas sedimentarias, que se reconocen por sus lajas, capas o estratos. Después de millones de años se transforman en rocas como el conglomerado, que se compone de muchas rocas, o la arenisca, formada por arena. La arcilla también es considerada una roca sedimentaria y se forma a partir de la descomposición de otras rocas.

Hay rocas sedimentarias de origen orgánico como el carbón o el petróleo, que se originaron de bosques prehistóricos que se transformaron en rocas al ser sepultados por cataclismos.

Los fósiles solo se forman dentro de las rocas sedimentarias, y son rastros de seres vivos que vivieron hace millones de años. Pueden ser insectos, polen, árboles, hojas, huellas, excrementos, huesos, conchas, caparazones o esqueletos de animales.

 

Rocas metamórficas

Este viaje de transformación mineral continúa cuando algunas de estas rocas sedimentarias o ígneas se quedan bajo tierra y, debido a las altas temperaturas, la presión y el paso del tiempo, cambian y se convierten en rocas metamórficas, es decir, rocas que se forman a partir de la transformación de otras rocas. Se reconocen por sus bandas coloreadas, intercaladas y onduladas, a veces de forma exagerada, como el gneis o el mármol.

Y así, estas rocas metamórficas vuelven a la superficie con los terremotos, los movimientos de las placas tectónicas, la erosión, las fallas y desprendimientos, o siguen su viaje al centro de la Tierra, donde el calor las funde y el ciclo comienza de nuevo.

 

Las rocas son utilizadas en la construcción y se encuentran en canteras, en ríos y en la superficie del suelo. Las ígneas se usan para acabados de pisos, caminos y escaleras de piedra, casas, decoración, mezclas de cemento y pavimentación, decoración de jardines; las sedimentarias se utilizan para hacer ladrillos, pinturas, estucos, vidrios y para decorar; y las metamórficas para embellecer muros, techos y altares, entre muchos otros usos. Así que la próxima vez que veas una roca, recuerda que puede haber tenido muchos viajes y cambios a lo largo de su historia. ¡Las rocas también tienen secretos interesantes para contar!

Contenidos relacionados:

Compartir